El pasado viernes 15 de noviembre, asistimos a la esperada presentación de Existir Suavecito, el nuevo libro de la escritora, creadora de contenido y feminista conocida como Mal Vestida, en la icónica Librería Gandhi. Un evento que no solo celebró la literatura, sino también la importancia de cuestionarnos cómo vivimos y cómo podemos existir de manera más auténtica en un mundo acelerado.
Un espacio para compartir historias
Desde el momento en que entramos, la vibra era cálida y acogedora, reflejo del espíritu de Mal Vestida. Entre las filas de libros y las miradas curiosas de los asistentes, se notaba la emoción colectiva de quienes, como nosotros, esperaban conocer más sobre el proceso creativo detrás de este libro y las historias que lo componen.
Mal Vestida estuvo rodeada de aplausos y sonrisas. En su platica, compartió anécdotas personales que inspiraron Existir Suavecito, reflexionando sobre la necesidad de bajarle el ritmo a nuestras vidas para reconectar con nosotros mismos. Habló con honestidad sobre los retos de enfrentarse a las expectativas sociales, así como sobre los momentos de vulnerabilidad que le han permitido escribir desde un lugar genuino.
De la escritura a la introspección
Uno de los momentos más destacados fue cuando explicó el título del libro. Existir Suavecito no es una invitación a la pasividad, sino a encontrar formas de existir que sean más amables con nosotras mismas. Un llamado a crear espacios de pausa, de autoaceptación y, sobre todo, de resistencia a través de la ternura.
El público, compuesto en su mayoría por mujeres jóvenes, participó activamente durante la sesión de preguntas. Surgieron conversaciones sobre el autocuidado, la desconstrucción y cómo aprender a decir “no” sin culpa. Las palabras de Mal Vestida resonaron como un recordatorio de que merecemos priorizarnos sin sentirnos egoístas.
Sin duda, Existir Suavecito no es solo un libro; es una herramienta para quienes buscamos caminar por la vida con más calma y menos exigencias. Si tienes la oportunidad de leerlo o asistir a una de sus presentaciones, no lo dudes: puede ser justo el respiro que necesitas.
