“Si tienes talento, puedes llegar más rápido a la meta, pero creo firmemente que la disciplina y la determinación son claves. El trabajo constante y sin descanso, en el sentido positivo, es lo que realmente te lleva al éxito. No creo en el fracaso, solo en los aprendizajes.”

Samuel Lizama, originario de Dzidzantún y egresado de la carrera de Ingeniería en Bioquímica del Instituto Tecnológico de Mérida, es un destacado empresario, político y filántropo. Como presidente de la organización civil “Construyendo Esperanza y Bienestar”, ha logrado beneficiar a más de 30,000 personas a través de sus múltiples iniciativas.
Su crecimiento como empresario y filántropo es fruto de su esfuerzo personal y de la red de apoyo que ha sabido construir junto a la sociedad.
¿Cómo construiste una carrera como empresario de la mano con tu gusto por la filantropía?
Ha sido fruto de mi esfuerzo personal y de la red de apoyo que he construido con la sociedad. Fue desde muy joven que aprendí el valor del trabajo y de la perseverancia. Comencé a trabajar en la panadería de mi padre y es así que con todo lo que aprendí, forjé una ética basada en el esfuerzo constante y en la disciplina diaria.
Mi vida se rige por tres principios: tener actitud, porque para lograr algo hay que realmente querer hacerlo; hacer las cosas con amor; y siempre mantener una mentalidad positiva. Además, llevo más de diez años en el sector inmobiliario, justo ahora con mi empresa Edurba Edificaciones y Urbanización S.A de C.V, estamos construyendo importantes proyectos en la zona norponiente de la ciudad. Y no es el único sector en el que he incursionado, pues en el área de bares y restaurantes cuento con mi empresa llamada Grupo de Entretenimientos, Alimentos y Espectáculos MNTKT.


¿Cuáles son los proyectos sociales que han tenido mayor impacto en la sociedad yucateca?
Lideré la organización “Construyendo Esperanza y Bienestar”, que se impulsó en tres áreas clave: salud, educación y deporte. Organizamos ferias de salud gratuitas que brindaron atención nutricional, odontológica y servicios de control de presión y glucosa, extendiendo estas atenciones también a escuelas. En el ámbito educativo, he apoyado con materiales didácticos, y en el deportivo, he promovido la reconstrucción del tejido social tras la pandemia, mediante actividades recreativas familiares.
«Soy muy disciplinado y determinado, estas dos cualidades han sido parte importante de mi formación como ser humano y profesional, la constancia puede lograr el desarrollo de talentos que creías no tener.»
Los pilares fundamentales en la vida de Samuel son su familia, su esposa y sus dos hijos pequeños, así como la empatía y la disciplina.
Finalmente, Samuel Lizama hace un llamado a todos los jóvenes para que se involucren activamente en la sociedad, con el objetivo de construir un país, una sociedad y una ciudad mejor. Nos invita a ser personas propositivas, siempre en busca del bienestar común.
