Grupo Yerba Santa demuestra cómo la restauración patrimonial y la creación de experiencias gastronómicas dinamizan la economía local.
Para Adrián Ponce de León, la hospitalidad no se mide solo en la propuesta culinaria, sino en la capacidad de devolverle la vida a espacios con memoria histórica para generar recuerdos memorables. Al frente de Grupo Yerba Santa, su visión empresarial combina el patrimonio arquitectónico con la alta gastronomía, transformando casonas y rincones icónicos en destinos vivos que dinamizan la economía local y fortalecen la oferta turística de la región.
«Buscamos que el visitante descubra una parte de Yucatán a través de la gastronomía. No queremos ser una parada durante el viaje, sino uno de los motivos para venir a Mérida»
Esta filosofía se vuelve tangible en proyectos emblemáticos donde la restauración y la experiencia convergen: desde la elegancia de Yerba Santa en El Minaret sobre Paseo de Montejo, hasta la singularidad del Vagón Santa Fe de 1910, pasando por el encanto de Casa Ponce de León y la exclusividad de Villa Strentta. Más que abrir restaurantes, Grupo Yerba Santa restaura propiedades históricas con alma, identidad y contexto para devolverles un propósito contemporáneo. Cada proyecto busca crear una experiencia irrepetible a través del diseño, la hospitalidad, la gastronomía y el arte, haciendo del patrimonio el escenario de nuevas historias.
Adrián estudió Actuaría en Ciudad Universitaria y fundó una empresa dedicada a la organización de congresos. Por años, el trabajo lo llevó a recorrer México y distintos países en los que confirmó algo que guía sus proyectos: Yucatán posee una riqueza arquitectónica, cultural y gastronómica comparable con la de los grandes destinos del mundo, y un enorme potencial por desarrollar, proyectar y compartir. Junto a su gran equipo, sueña con contribuir a que ese patrimonio recupere su esplendor y que Yucatán ocupe un lugar cada vez más relevante en el panorama internacional.
Para Adrián, la hospitalidad de vanguardia es una forma de honrar a Yucatán: preservar su historia, darle nueva vida y crear experiencias capaces de emocionar tanto a quienes viven aquí como a quienes llegan de otras partes del mundo. El objetivo final es sencillo y ambicioso a la vez: crear motivos para visitar y enamorarse aún más de Yucatán.
@adrian_ponce_de_leon
@yerbasantamerida
@vagonsantafe
