Magistrado en el Tribunal Superior de Justicia
Mi prioridad es establecer un ritmo más ágil y eficaz para el estudio y resolución de los casos, reducir el rezago y asegurar que las resoluciones lleguen en tiempos razonables, sin perder calidad ni el sentido humano que debe acompañar a la justicia, especialmente en los temas familiares.

Más que un título, representa la oportunidad de contribuir activamente a construir una justicia más accesible, más humana y más eficiente.
Desde el primer día, he tenido clara una visión: un tribunal de puertas abiertas, donde el diálogo y la escucha activa sean la base en la toma de decisiones. Creo firmemente que solo entendiendo las necesidades de quienes forman parte del sistema judicial —jueces, abogados, personal administrativo y, sobre todo, la ciudadanía— podemos avanzar hacia una justicia que realmente sirva a las personas.
Me encuentro en el periodo de revisión de la entrega-recepción de la ponencia que me fue asignada. Esto ha sido clave para conocer a fondo el estado de los asuntos en trámite y detectar áreas de mejora. He mantenido conversaciones constantes con la Magistrada Presiden- ta y con mis colegas magistrados. Estos intercambios han sido muy enriquecedores, pues compartir experiencias y puntos de vista nos permite construir una ruta común para fortalecer el servicio judicial.
CERCANÍA, TRANSPARENCIA Y COMPROMISO
Quiero destacar el valor de las campañas electorales. Fueron espacios donde pudimos escuchar directamente a la gente, conocer sus inquietudes y expectativas sobre el Poder Judicial. Esa retroalimentación ha sido esencial para orientar los cambios que buscamos impulsar, como una reingeniería administrativa que agilice los procedi- mientos y promueva la modernización del Tribunal.
Uno de mis compromisos es visitar los juzgados de primera instancia. Quiero conocer de cerca cómo trabajan, cuáles son sus retos y dialogar con quienes sostienen el funcionamiento de nuestra justicia.
En cuanto a mi ponencia, estoy en la Sala Colegiada Civil y Familiar, que enfrenta la mayor carga de trabajo por la naturaleza de los asuntos que resuelve. A diferencia de otras salas, que tienen tres magistrados, la nuestra cuenta con cinco magistrados, lo que da una idea del tamaño del reto.
Estos primeros días han sido intensos, pero también profunda- mente inspiradores. Sé que el camino apenas comienza, y quiero recorrerlo con cercanía, transparencia y compromiso.
Mi meta es que el Tribunal sea un espacio donde la justicia no solo se administre, sino que se sienta cercana, confiable y eficiente, respondiendo a la confianza que la sociedad nos brindó el pasado uno de junio.
